sábado, 27 de febrero de 2010

Precious y la belleza del alma.

Hoy toca cine: ayer vi “Precious”. La critica ha sido generosa con ella, algo sobrevalorada para mi gusto pero acertada.
Como ya habréis oído, versa sobre la desgarradora existencia de una adolescente analfabeta, con obesidad mórbida, cuya vida es un infierno, en una sociedad marginal que la maltrata en todas sus facetas. Ella se evade a través de sus fantasías de gloria y de notoriedad. Es una historia que podría ser terrible y lacrimógena pero está enfocada de forma diferente y se convierte en un cántico a la superación personal.
Una vez perdida la intimidad que te proporciona la sala de cine y dándome de bruces con la realidad, me encontré pensando en lo más obvio de la película, si ya lo se, es lo superficial, pero que le vamos hacer yo tengo esa faceta bastante desarrollada. A lo que iba, pensaba en el tamaño de la prota, ya sabes, su volumen, que como mencioné, es obesa y me di cuenta lo difícil que es para las personas fuera de unos cánones estéticos marcados por esta sociedad donde se rinde culto al cuerpo, enfrentarse a ella, a sus escalas y dimensiones..., y como, por otra parte, todos, en mayor o menor medida, estamos supeditados a esa dictadura estética de pautas que dificultan la posibilidad de mostrar nuestro ser “precioso” interior. ¿Que tenemos que hacer para que nos vean en profundidad, más allá de una simple imagen proyectada para encajar medianamente en la colectividad sin ser excluidos?.
También me pregunto: ¿cómo podemos ver la belleza del alma?., ¿cómo podemos mostrar nuestro interior sin ser lastimados?, o profundizando aún más, ¿cómo podemos llegar a nuestro interior nosotros mismos para mostrarlo al mundo?.
Se que por alguna razón inexplicable, hay momentos en que los planetas y los astros se alinean y forman la combinación perfecta para que nuestra belleza interior, alma, esencia, espíritu, jugo, meollo, miga, llámalo como quieras; brille y sea captado por otros. Es en ese preciso y precioso instante en el que somos capaces de mostrarnos a los demás, es nuestro momento.
Si tenemos la suerte que ese destello sea captado por alguien capaz de apreciarlo y hacernos sentir lo que valemos, creceremos, en mayor o en menor medida, pero creceremos. Nos desarrollaremos y evolucionaremos a nuestro destino. En la película ese destello se produce y es captado por una profesora, pero puede ser cualquiera.
Pero claro, que sucede si como yo, llevas puestas las gafas de sol casi continuamente,o eres un despiste con patas ¿eh?. Me estaré perdiendo esos destellos de belleza y desaprovechando la posibilidad de dejar huella en alguien o algo que no sea el barrizal en que he caido al abrir la puerta del coche, que ¡claro!, como iba tan ausenta en mis elucubraciones, por supuesto no vi.
Pero en ese momento en el que sale de mi boca una tremenda maldición, alguien me da la mano para desatascarme. Es entonces cuando me doy cuenta, yo si he visto esos destellos, y lo mejor de todo, es que alguien los vio en mi y ahora comparte mi vida.


Ea! A ser malos que es más divertido.

martes, 23 de febrero de 2010

Los Vampiros están de moda.

Los colmillos están de moda. Encuentras vampiros por todas partes, en libros, películas, series de TV. Los hay de todo tipo: lánguidos y románticos incapaces de besar a la chica por no romperla tipo Crepúsculo, sexys y peligrosos como los “Vampiros Sureños” de Chalaine Harris, fuertes pero tiernos tipo “La Hermandad de la daga Negra”.
Lo cierto es que se han colado en nuestras vidas adaptándose a los tiempos en que vivimos. Ya no son aquellos seres aterradores que venían a sorbernos la sangre hasta matarnos sólo por diversión, no no, ahora si pueden no se alimentarán de nosotros, bueno sólo de los malos. Ahora tienen ese transfondo bueno embutido en un cuerpazo de “chico malo” que tanto nos gusta a las mujeres.
Y yo me pregunto ¿porque esa atracción por el lado oscuro, que nos encandila como a un insecto una bombilla?, ¿el peligro?, ¿la adrenalina de reverso tenebroso?, ¿el saber que nos harán sufrir, tal vez porque somos algo masoquistas?....
Pues no, yo he encontrado la repuesta, al porque no nos gustan los chicos buenos, esos a los que nuestras madres le harían la ola, esos que nos darían una vida sin problemas y serena; no, esos no, nosotras nos decantamos por los otros, y la razón fundamental de esta elección es la oportunidad de ¡TRANFORMARLOS!. Si si, convertirlos en esos chicos que nosotros tenemos en nuestra imaginación y que no se parecen en nada animismos. Porque seamos sinceras, todas queremos cambiar al hombre del que nos enamoramos, aunque empecemos por pequeñas cosas tipo: no aprestes el tubo de la pasta de dientes por el medio, o recoge la ropa y ordenarla en el ropero, o no salgas con tus colegas de copas sino conmigo, yo que se…
Luego pasa el tiempo y si lo conseguimos seguiremos hasta que deja de gustarnos porque ya no es ese rebelde, desordenado y peligroso del que nos enamoramos y ha pasado a ser el chico bueno domesticado que nosotras hemos creado.
Si no ha cambiado nos habrá hecho sufrir como condenadas y llorar como tontas, pero en el fondo lloramos el fracaso de no haber podido cambiarlos, que digo yo que eso es lo que realmente nos excita del lado tenebroso, la redención del discípulo.
Por lo tanto yo me pregunto que pasará cuando hayamos conseguido al vampiro de turno y ya lo hayamos redimido, dándole de beber sangre de pollo del supermercado, limando esos colmillos que nos arañan cuando llega la noche, y comprado un autobronceador para que no tengan aspecto de muerto en nuestras reuniones veraniegas con los amigos. ¡Dios mío y toda una eternidad para escuchar sus batallitas!....
Da miedo pensar en ello, así que yo me quedo con mi chico, al que no he conseguido enseñar a bajar la tapa del Waters y que sigue roncando a mi lado sin tiritas para abrir la nariz porque yo lo he conocido así siempre y no creo que vaya a cambiar a estas alturas. Lo que si he hecho es aprovechar los carnavales para comprarle unos dientes de vampiro que dejaré al lado de su cazadora de piel para que cuando se los ponga me de un mordisquito y haga sentir que todavía puedo redimirlo.

Ea! Ser malas que es más divertido.

domingo, 21 de febrero de 2010

Bad Day.....



http://www.youtube.com/watch?v=jis_U4wIwt0

Nuevamente llueve, ya hace mucho tiempo que lo hace y ahora no somos capaces de absorber más el agua, ahora ya la escupimos, con miedo al principio, tímidamente, pero con creciente rabia después, convirtiéndose en torrente desbocado.
La lluvia no sólo ha empapando el espacio, sino también se ha colado en el alma. Nos está convirtiendo en sombras, espectros de lo que somos o fuimos. La ausencia de luz está marchitando nuestros cuerpos y abandonándonos al sopor del repiqueteo continuo de las gotas sobre los tejados.
Pasan los días agitados por borrascas que ensombrecen nuestras vidas, sin luz, ¿donde está calma después de la tempestad?.
Cada gota se ha convertido en tortura,cada gota deja un regusto amargo,cada gota roba un sobresalto, cada gota me envena el alma.
Si tengo un mal día, lo reconozco. No encuentro mi sonrisa, la habré olvidado en un cajón, y mi ironía, ¿estará enredada entre la sabana y el edredón de mi cama?.....

jueves, 18 de febrero de 2010

¿Reciclar o reutilizar?

Hoy en un clarito que nos han proporcionado estas lluvias que nos visitan y que se están comportando como los invitados que se quedan más tiempo del deseado.... Como decía, eso que en un clarito, me fui a los contenedores de resiclado.
Por el camino me preguntaba que nuevo uso tendrían mis botes reutilizados de vidrio. Si porque la verdad es que todos ellos en mi casa han tenido una segunda oportunidad.
Ahora reciclamos, pero yo siempre he reutilizado. Claro está que reutilizar no es nada "cool", ni fashion, y el medio ambiente ni se había enterado de mi existencia.
Pero si lo pensamos bien, la verdad es que desde niña yo he sido de lo más cool, lo he reutilizado todo,la ropa de mi hermana mayor, la de mi madre y hasta la de mi padre en mis tiempos de Boy Jorge. He guardado, lavado y reutilizado los botes de vidrios para guardar la mermelada casera, o esa poquita de salsa que me ha quedado para mañana reutilizarla en un nuevo plato que se hará con las sobras reutilizables que había en la nevera.
Yo he reutilizado los folios de la fotocopias que han salido mal para tomar apuntes y también los reporter del fax. He reutilizado cajas de zapatos para guardar cosas antes que Ikea llegara a nuestras vidas trayendo esas monisimas cajas de diseño moderno donde guardamos lo mismo que antes en las de zapatos pero que ahora antes hay que ensamblarlas. He reutilizados la vajilla estropeada de macetero antes de que los macro-viveros trajeran a nuestras vidas sus macetas de diseño a juego con los claveles y gitanillas que ibas a plantar.
He reutilizado pantalones vaqueros a los que he añadido parches, rotos, dibujos y que incluso transformé en mis primeras minifaldas llenas de rotos y trozos de otras telas reutilizables.
Reutilicé camisetas que pinté, desteñí y cosí a otras reutilizandolas a su vez antes de que llegara a nuestras vidas un tal Custo Barseló.
Las pilas las metía en nevera sin saber muy bien para que, y las volvía a utilizar aunque nunca duraban mucho, pero terminaban en cajones durante años así que ya estaban en contenedores hogareños. Las latas de cola fueron lapiceros;las botellas posa velas y los botes de yogurt o nocilla vasos o tacitas de mi piso de estudiantes; donde todo siempre tuvo una segunda y tercera vida.
Así que si amigos soy una mujer que reutiliza desde hace muchos, muchos años. Y, pensando lo bien, he sido tan "cool" en esto del reciclado, que puestos a reutilizar he reutilizado hasta a mi marido, si si, porque tengo uno de segunda mano, como los coches, !de colección¡, uno de esos que otra no quiso o se canso pero que estaba nuevecito y yo, como a todo le doy una segunda vida lo he reutilizado.
Ea¡ a ser malas que es más divertido

martes, 16 de febrero de 2010

¿Los cabreos sirven para algo?



¿Los cabreos sirven para algo?.
Alguien me puede decir si tienen algún beneficio, porque yo sólo encuentro que una vez pasado el momento cumbre, en que salen por mi boca sapos, culebras y demás reptiles en forma de palabras mal sonantes, voy entrando en un estado depresivo que me lleva a otro opresivo y así, termino subida a un vagón de una gran montaña rusa sentimental.
He visto cabreos cinematográficos en los que el protagonista rompe todo lo tiene a su alcance. He visto cabreos cibernéticos donde tanto visual como verbal se da rienda suelta a unos sentimientos que siempre son destructivos.
Pero no veo los beneficios, no señor, no los encuentro por ninguna parte, en un momento se te dispara la adrenalina caducada y sueltas una barbaridad por la boca, o tal vez lances el objeto que tienes más cerca contra el suelo, pared, ventana, que se yo. Se te dispara el corazón a mil por hora y sientes palpitaciones que pueden llevarte a un ataque cardiaco o de ansiedad, yo que se.
Pero no veo que ese estado me conduzca a solucionar el motivo que ha producido el cabreo...,
por el contrario, caminas hacia más cabreos posteriores, ya sean por los destrozos producidos por tu cuerpo incontenible, que se ha comportado como un tornado y ha roto todo a su paso, o por haber dejado libre una lengua con diarrea verbal que deja para la posteridad frases tan célebres que no son reproducibles por escrito y son imborrables de los oídos que se las han encontrado. Con lo que al final se producen más daños a los que enfrentarse que beneficios de los que nutrirse y disfrutar.
Así que sigo preguntando ¿los cabreos sirven para algo?........
Ea¡ a ser malas que es más divertido.

lunes, 15 de febrero de 2010

Día de cine.


Ya me encuentro mejor y como hace tanto frío me he ido al cine. He visto una de esas pelis difíciles de catalogar, (excepto para los intelectuales) y también de digerir. La cinta blanca, nominada al oscar como mejor película extranjera, a los globos y palma de oro en Cannes es una de esas pelis que te dejan con un pellizco en el alma.
Si, no es que yo sea una intelectual y me vuelva loca por el cine de autor, pero veo de todo y había oído, y cito no textual mente, "era la representación en imagenes del germen de la sociedad nazi posterior". Yo sin embargo la vi como la representación de una sociedad opresiva y axfisiante que crean generaciones de intolerancia, fanatismo, crueldad y la maldad que es todavía peor si la vemos ejercida por un niño.
La verdad es que el blanco y negro, el paisaje y las ropas de los personajes ya te hacen entrar en ese mundo y lo que a mi más me impresionó fueron las caras de los niños esos que son victimas y verdugos.
La salida cuando la peli termina se nos quedó un ánimo por los suelos y dio lugar a un interesante debate de la situación actual infantil, donde hemos pasado de una educación opresiva, cruel y abusiva, (como se retrata el la película), a una abierta permisiva y donde los abusos son cometidos por los niños, siendo si cabe más crueles en la actualidad que antes. Amparándose en leyes que los protegen de situaciones como las que se relatan en el cine pero que no los protegen de ellos mismos.
Y yo me pregunto: si esa sociedad generó el nazismo, que tipo de futuras generaciones estamos criando; si ya se que no tengo hijos y muchos creen que no tengo derecho a opinar ni a meterme en el saco, pero lo tengo como miembro de esta sociedad y sigo; ¿por donde iba? ah eso, qué futuras generaciones estamos creando, con las libertades de niños que prefieren la ignorancia al saber, donde los valores han cambiada tanto que ahora es más importante ser famoso por salir en le tele con méritos tan poco loables como ser la/el ex de fulanito o el concursante de no se que programa, y nadie sabe quien es el último novel de medicina o ciencia y donde nos resulta más importante e interesante si la Belén Esteban se le cae la nariz que las ultimas investigaciones contra el cancer.
Y la verdad es que la noche terminó con unas cervecita y una profunda discursión entre los partidarios del gran hermano Kiko y los que apoyaban a Mercedes Mila. Así que yo os pregunto ¿estoy o no preparada para opinar sobre educación ehhh?
Bay¡ ser malas que es más divertido

martes, 9 de febrero de 2010

40añera


Hoy elevo mis velas al viento y comienzo un viaje que no se donde me llevará. No he trazado rutas, no cuento con cartas de navegación ni experiencia alguna, sólo tengo ilusión y muchas muchas ganas.
Pero empecemos a conocernos; soy una mujer contemporánea, osea, de ahora. Una 40añera, si has leído bien, 40añera. Porque hace unos años resido en los cuarenta y si, fui una quince añera, luego veinte añera y posteriormente una treinta añera; ¿porque ahora de repente me he convertido en una cuarentona?. ¡No señor!, me niego a que eso suceda y voy a seguir instalada en mi terminación favorita "añera". Las terminaciones pueden etiquetar y desmoralizar a cualquiera, en otros tiempos mi edad significaba vieja y la terminación "ona" era despectiva. Yo hoy, no voy a entrar en debates semánticos, filosóficos, moralistas y demás; yo me remito a mis experiencias personales y en ellas hay una madre 70añera que se va de marcha todos los fines de semana y fiestas de guardar. Pero ese es otro tema del que ya charlaremos.
Lo que os decía, soy una 40añera contemporánea y particular ya que no tengo hijos, ni trabajo, ni familia al uso. Vamos como diría mi abuela "un desastre de mujer". Aunque yo creo que no estaría en lo cierto, creo que soy bastante completa. Tengo una carrera universitaria, un doctorado, un master y un sinfín de cursillos que, sumados a mi experiencias laborales en distintos campos y mis experiencias personales me han llevado a engordar un curriculum que no me sirve de nada hoy por hoy nadie miraría después de leer mi edad. Porque seamos sinceros, quien querría contratar una 40añera cuando el mercado laboral está repleto de 30/20añeras y además estamos en una pedazo de crisis que pa que...
Así que según los cánones sociales, no me he realizado como mujer y profesionalmente soy una fracasada. (Es en estos momentos cuando al verlo plasmado sobre el papel tendría que coger una caja de pañuelos y meterme en la cama a llorar durante una semana, para luego levantarme y ponerme ciega de helado, para así terminar de rematar la faena cuando me subiera a la báscula y viera unos cuantos kilos de más).
Pero no; no pienso caer en ese agujero negro no, no. Lo que ha pasado es que he decidido contar a quien quiera leerlo que no estoy hundida ni frustrada. Me encuentro la mar e bien.
Y si..., ya se que es raro. Y no..., esto no va de auto ayuda y métodos de superación para personas con problemas y frustraciones porque yo de eso no tengo ni idea.
Esto será una charla con una 40añera con la que tal vez no te identifiques, no estés de acuerdo y no compartas sus ideas, pero si espero te diviertas y distraigas de tu vida que es la que realmente importa.

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