domingo, 14 de diciembre de 2014

Se busca "Espíritu Navideño".


Se busca ilusión perdida, la verdad es que no se donde la dejé ni cuando pudo ser pero, un buen día desperté y ya no estaba, se había ido o la perdí vete tu a saber. 
Ciertamente, es que no me importó mucho era mi época rebelde cuando me di cuenta y quedaba bien eso de ser un poco Grinch, pero ahora cada año cuando llegan estas fechas, me da por buscarla, debe ser la edad que es muy mala o para no desentonar tanto porque, como hay que ser imperativamente felices, almibarados, cariñosos y a mi, fíjate tu, no me sale de forma natura. Yo lo intento pero me entra una pereza enorme y no consigo zambullirme en el mundo obligatorio del amor y el buen rollito. 
Ta vez es que no lo entiendo, me pregunto ¿porque no todo el año, porque sólo estos pocos días?. Me resulta todo tan hipócrita, es como si nos fuéramos a los chinos y compráramos cuarto y mitad de buenas intenciones con caducidad reducida, kilo y medio de solidaridad, tres cuartos de afecto y dos docenas de fantasía para repartir...  
...¡FANTASÍA!
¡Ah clarooooooo!... 
...¡Esta es la ilusión que yo perdí!, por eso estaba yo aquí para pedir ayuda en su búsqueda, (mira que soy despistada) ok, ok centrémonos:

¡SE BUSCA!, 
viva o muerta que dice el cartel.
Mejor viva que si me la traéis muerta no se para que me va a servir... 

Yo ya he buscado y rebuscado y no la encuentro, no, no. He registrado cada esquina de cada pinos y cada abeto navideño con el que me topado. Examinado recovecos de las bolas, ¡nada, todas redondas! 
He pasada revista a cada figurita del nacimiento y les he preguntado, ¡sin éxito!, todas, absolutamente todas, me mandaban a Belén.
Los cacheos entre Papanueles, Elfos, renos y demás representantes sólo me han traído una intoxicación de espumillón pero ningún avance.
Mi rastreo entre las letras de los villancicos, zambomba en mano, no me ha servido más que para unirme al botellón que los peces habían organizado en el río y despertar al día siguiente con las guirnaldas en mi cuello a modo de boas de plumas.
No hay manera y os juro que lo intento. 
Así que no me queda otra que pedir vuestra colaboración para ver si alguien tiene más suerte que yo y es capaz de encontrar esa ilusión perdida a ver si recuperándola dejo de ser una insolente deslenguada y entiendo al fin eso que llaman el espíritu navideño.

Eah! ser buenos y felices como mandan estas fiestas y si encontráis mi ilusión perdida os ponéis en contacto conmigo de inmediato 
prometo recompensa jeje.
PDT: ¡también acepto restos de aquellos a los que les sobre ¡eh!  


viernes, 7 de noviembre de 2014

Vomitando Mariposas.

Para ti...

Despertó abrazada a la almohada entre un amasijo de sabanas huérfanas de pasión, su cuerpo sediento de deseos pospuestos, convulsionó en la oscuridad de una habitación poblada por fantasmas de jadeos y gemidos caducados.  

Lágrimas frescas brotaron de sus ojos emborronando sueños rotos, anegando proyectos, ahogando los sonidos que antes fueron alegres melodías y hoy son oberturas sinfónicas de aflicciones sin propósitos. 

Ansiedad y angustia acamparon libremente en su mente liberando mil reproches, suscitando centenares de preguntas, porqués carentes de respuestas, llenos de vacío.

Aún no queriendo enfrentar la realidad hizo un esfuerzo y abrió los ojos. Contempló como un rayo de luna entraba cimbreante en la alcoba , esa luz encendió un pequeño pabilo que iluminó una pizca de esperanza, entonces claudicó, rubricó capitulaciones y transmutó su organismo. Sintió como pulsaciones arteriales descompasadas recorrerían sus sentidos provocando mil temblores. 
Tiritones palpitantes de agonía hicieron convulsionar su materia. Un sabor a hiel  llegó a su paladar mientras una arcada trepaba por su esófago. Separó los labios y vomitó bilis indigesta de sentimientos extinguidos. 
Expulsó por su boca cientos de cadáveres de mariposas que antaño revolotearon en su tripa; tropezones de ilusiones ya prescritas; intenciones, planes y proyectos de una vida que ya no viviría.
Debía seguir la purga, regurgitar todo aquello que envenene su futuro y de este modo: repudió fantasías infantiles; desechó ambiciones inviables; sueños utópicos escondidos entre los pliegues de su piel; aseó pulcramente cada cromosoma de su ADN para barrer cualquier resto “waltdisneydiano”
Tras la agonía convulsa de aquel lapso interminable, se levantó con paso vacilante abrió la ventana para dejar entrar la fría brisa de un amanecer que ya reptaba por el horizonte limpio y claro. 
Tiene miedo pero se sabe fuerte y está segura de que construirá un futuro con cimientos sólidos que sostengan...
...su nueva vida.

Eah! ser malos que es más divertido

miércoles, 15 de octubre de 2014

De friega platos, locuras y apegos...



Aquí estoy charlando animadamente con Manolito y el Grumete intentando dilucidar si soy materialista, muy apegada, enormemente cariñosa o simplemente estoy un poco “Pa’lla” que dirían en mi pueblo. 
Yo voto por cariñosa, el voto del grumete está clarísimo: el piensa sin dudarlo un segundo que estoy loca perdida así que ¡Venga Manolito dime algo! 
Lo miro esperando me de una respuesta y...
... “No sabe no contesta”, no me extraña típico del género masculino, el a lo suyo, liado calculando la cantidad exacta de jabón que va emplear y la temperatura perfecta que va a utilizar para no cargarse los platos que yo sigo introduciendo mientras cotorreo y espero su respuesta aunque sinceramente se que no me va a contestar porque Manolito es mi lavavajillas. 
¡Si lo se!, esto así en frío sin una buena exposición de los hechos aporta una puntuación muy elevada en la casilla de LOCURA y si la unimos a la votación del chucho inclinaría claramente la balanza, pero mi cerebro absurdo se niega a aceptar este resultado y de dispone raudo a presenta alegaciones al respecto.
La locura no es la que me motiva a bautizar los electrodoméstico, los coches..., bueno las cosas con las que convivo en general, podría decirse que lo hago porque soy tremendamente cariñosa y como mi dislexia a veces me juega malas pasadas es más fácil y afable convivir con Frígida (la Nevera), Milagrito (la Lavadora) o Crédula (la aspiradora); hay más pero no te voy a aburrir.
Tengo muy claro que son máquinas; te he dicho que no estoy loca; pero es este ínfimo detalle sin importancia el que ha desatado el debate, porque aunque creas que estoy algo perturbada, es su categoría de objetos la que me atribuiría un elevado nivel materialista y un gran apego hacia ellas. Analizo y decido descartar la primera, después de tantos años conviviendo conmigo misma me he demostrado que materialista no soy; pero con lo del apego, no se yo, no lo tengo nada claro así que como Manolito no se manifiesta busco ayuda de expertos en el tema.
El psicólogo Walter Riso en su libro “Desapegarse sin anestesia” dice sobre el apego que es una vinculación obsesiva sustentada en la creencia de que ese vinculo te hace feliz; conlleva la incapacidad de renunciar, genera dependencia, dándote la falsa sensación de seguridad total.Formula que es una vinculación afectiva la cual te roba la energía y te hace creer erróneamente, que le da sentido a tu vida.
Bueno vamos por partes que diría Jack: 
Manolito sinceramente me hace feliz, lava los platos por mi y todo lo que sea trabajar poco a mi me pone muy contenta. En cuanto a la seguridad pues qué quieres que te diga también, limpieza y desinfección están garantizadas. 
En tema renuncia y dependencia, es cierto llegó tarde a mi vida pero, ¡no pienso renunciar a el!...
...¡¡¡Uyuyuyyyy!!!, esto, esto me está empezando a asustar un poco.
¡Ah bueno no!, también dice que me roba energía y la verdad es que más bien me la, jeje punto a mi favor; y bueno sentido lo que se dice sentido no le da a mi vida, claramente no genera en mi una dependencia emocional. 
¡Menos mal! pero...
...¡Jo! lo que si ha hecho es volverme a llevar al plano absurdo en el que tantas veces me muevo y ratifica, por un lado la opinión del Grumete y por otro, los estudios que afirman que invertimos el 80% de nuestro tiempo en cosas realmente inútiles lo que conlleva a un desperdicio total y absoluto de nuestras energías. 
¡Mierda!, esto me da a mi que suma en la casilla de robo energético...

Eah! ser malos que es más divertido

lunes, 15 de septiembre de 2014

Actitud Guadiana



¡¡Uy uy uy, “Pordió”!! esto está así como algo abandonado y sucio, ¡no!, si al final van a tener razón aquellos que dicen que mi actitud Guadiana no es nada buena. Aparecer y desaparecer sin la constancia adecuada es ideal para aquellos que no me soportan, (“haberlos haylos” jeje) pero en esto de los blogs como que no, que aquí hay que ser perseverantes y concurrente; dejar la bitácora a su libre albedrío y que se exprese por si misma como que no es lo más adecuado.
En mi defensa, solo puedo alegar:
Primero: No quiero ser la típica pesada, cargante, latosa e insoportable que da el “coñazo” constantemente con entradas largas, aburridas y soporíferas que por descontado, no os vais a leer, así que ya ves lo generosa que soy, aquí no hay ataduras o compromiso yo, os doy espacio, jeje.
Y segundo: Mi blog es un reflejo de mi misma mismamente ósea, si en las realidades terrenales y corpóreas ajenas a la red soy una mujer sincera, franca, natural, comprensiva, tolerante, respetuosa con todos; que respeta las libertades generales del individuo y el colectivo; ( te habrás dado cuenta que no me quedan abuelos); ¡cómo voy a cambiar aquí!, no se hacerlo, no me sale.
¡Cómo impedir que se exprese libremente todo el mundo!, las pelusas por ejemplo, por qué no pueden realizar concentraciones reivindicativas de su presencia ¿eh?, eso de estar todo el día quitándolas, limpiándolas, escondiéndola, es tiranía. 
O, quién soy yo para prohibirle a esa parte menuda, casi etérea, desechable de tierra que vague libremente por los rincones e interactúe con los ácaros y demás objetos, ¡nadie, no soy nadie! además yo no nací para ser la déspota del plumero ¡no, no!
Y, qué me dices de las telarañas, por qué nos empeñamos en quitarlas de los rincones, ¿POR QUÉ?, Es que acaso ¿no son necesarias para el equilibrio “bicheril” del planeta eh?. 
Yo como buena ecologista, con carné y federada no puedo ir higienizándolas así como así ¡hombre no, eso, eso es crueldad!, una debe ser consecuente con sus actos...
Así que mi actitud Guadiana no es cuestión de abandono o dejadez,  tampoco apatía o abulia como muchos piensan, falta de inspiración quizás, pero eso es otro tema del que ahora no estamos hablando ¡no, no!. Lo mío es ser simplemente coherente con los principios que profeso aunque no te lo creas jeje....

Eah! ser malos sino, 
aquí estoy yo, para recordártelo.

sábado, 16 de agosto de 2014

Sensaciones con sabor a Verano



No hay nada comparable a bailar bajo la lluvia de una tormenta de verano, no se si lo has hecho en alguna ocasión. Yo, recuerdo perfectamente cada sensación de aquella primera vez. 
El calor sofocante justo antes de que mis oídos captasen el sonido de los truenos acercarse retumbando; las primeras gotas enormes cayendo espaciadas sobre mi cuerpo; el impulso de salir corriendo para refugiarme bajo techo como haría cualquier ser cuerdo, sensato y prudente; el color gris aburrido del un cielo que segundos antes había sido de un azul intenso; la energía...
Sentir proporcionalmente como se intensificaba la cuantía del agua y las  sensaciones, el frescor paralizando el impulso de mis piernas por huir a guarecerse y ya no querer correr. Me acuerdo quedarme quieta y mirar al cielo percibir como se me empapaba la cara mientras mi mente irracional luchaba contra la racional que seguía enfrascada contando los segundos entre estallido y estallido para calcular si los truenos traían guarnición eléctrica y recomendando apagar el “radiocasete” y, en un instante mágico, ¡zas!, cambiar todo. 
Dejé de oír los truenos, de contar, de calcular, dejé que mi cuerpo se percatase de todos los detalles y así noté mi ropa empapada pegada a mi piel, mi pelo chorreando; como el calor me abandonaba y  la música se colaba por mis oídos erizando los vellos; me sentí: ¡viva! 
Así que abrí los brazos y comencé a girar, a reír y a bailar sin rubor, sin vergüenza, hasta que paró y yo calada y revolucionada continué por unos instantes saboreando aquel momento. 
Nunca podré olvidar el olor a tierra mojada, el sonido mezclándose con aquella canción, el sabor de la lluvia, la energía, que se pegó a mi alma y esas ganas locas de vivir...
No, para mi no hay sensación igual, hay otras parecidas pero la magia de esa fue distinta, fue una huella que sabe, huele y se se siente sólo ahora, en ¡VERANO!
Luego ha habido otros bailes bajo lluvias otoñales o primaverales, las invernales mejor no, aquí las cabriolas tienen contraindicaciones para la salud; pero, nunca he sentido lo mismo que cuando lo hago en esta época porque he de reconocer que aunque el estío no es mi estación favorita la espero para ver si se presenta esa tormenta propicia que me invite a bailar. 
Es una temporada fabulosa para recolectar sensaciones, esas que parecen sembradas a principios de primavera y que el calor ha madurado para que ahora las disfrutemos. No se cual es la razón, quizás sea el aumento de horas de la luz solar que recargada nuestras reservas de vitamina D o el efecto vasodilatador de la canícula que favorece la circulación desbocada de nuestra sangre y permite que nuestras tensiones, no solo la arterial, disminuyan; no lo se, lo que si se es que, a lo largo de los muchos veranos de mi vida he tenido la suerte de vendimiar un montón de percepciones con efectos similares a mi "danza de la lluvia" y que sólo se pueden sentir en verano, son marcas inequívocas y señas de identidad de él.
Se que llego algo tarde, pero aún queda tiempo suficiente para desearte que pilles una buena tormenta y la disfrutes o si no, que paladees alguna de esas antiguas y nuevas sensaciones propias. No las dejes escapar vívelas antes de que caduquen con la llegada del equinoccio otoñal periodo en el que nos encontraremos nuevamente y al amparo de un vino, un café, un te o lo que te apetezca, nos las contaremos.
Eah ser malos que es más divertido!

jueves, 3 de julio de 2014

De trivialidades, respiraciones y conclusiones sin sentido.

Un amigo, al que por cierto hecho mucho de menos, me dijo hace unos meses que estoy escribiendo muy poco; también puntualizó que esa exigua producción la notaba algo más trivial.  
Hoy al entrar en esta mi olvidada casa virtual me he dado cuenta de que llevaba razón al referirse a la cantidad, mis entradas en este último año se están dilatando en el tiempo dando una media muy baja. En cuanto a la banalidad de mis letras no se, tal vez  también, no soy la más indicada para catalogar su calidad o su profundidad, mi parcialidad en este tema queda patente ya que en ellas, hay mucho de mi. 
Me paro a pensarlo detenidamente y... 
...¡uff! no se yo si me gusta, tirando de significados, el resultado no es muy halagador porque me cataloga como una persona superficial, común y corriente que carece de importancia según la RAE y un problema sencillo de poco interés según las matemáticas... 
Llegados a este punto o profundizo antes de deprimirme y salir corriendo a por un kilo de helado de “Nutella”, vicio que arruinaría mis  horas de sufrimientos en el gym o cojo el teléfono para decirle a este amigo mío lo mucho que yo también lo quiero.
Prefiero detenerme, tomar aire y dejar vagar en libertad a mi mente, se que esto es un un ejercicio peligroso, cada vez que la suelto le gusta explorar. Es capaz de llegar a descubrir tristezas difuntas enterradas en los más recónditos emplazamientos; adentrarse cuan espeleólogo aguerrido por las cavidades de mi cerebro que yo había tapiado para no sentir y hacer que esos sentimientos vuelvan a vibrar.
Deambula como nadie por mis sinsentidos absurdos haciéndome cosquillas anímicas y es muy habilidosa en encontrar y exponer a la luz mis tripas emocionales, cosa que me da mucho miedo, no estoy yo muy en forma para enfrentarme a tanta casquería. Aún así, me arriesgo porque también es capaz de conseguir ideas ilógicas que terminan en caminos sin salidas que me hacen reír a carcajadas, pero otras, otras son tan sorprendentes que me cuestiono si son realmente mías.
Así que volviendo al tema e hilvando pensamientos me pregunto: ¿no está nuestra vida cotidiana cargada de trivialidades? no se... 
...dormimos, Respiramos, soñamos, Respiramos, despertamos, Respiramos, hablamos, Respiramos, caminamos, Respiramos, lloramos, Respiramos, comemos y bebemos, Respiramos, eliminamos lo comido y bebido y aquí si que... 
...¡RESPIRAMOS!  jeje.
Podríamos decir que el 90% de nuestra existencia se fundamenta en trivialidades pero, ¿no son importantes?, ¿cual es su grado de trascendencia?, si  lo se, aquí entra en juego nuestra óptica, nuestro rasero, nuestra escala de valores, no será igual de importante el sueño para alguien que lo olvida a lo largo del día que para aquél que lo convierte en su meta y termina haciéndolo realidad. 
Quizás respirar es un hecho que por cotidiano sea común, corriente y no le prestemos ni atención, pero su importancia es vital, podemos vivir durante semanas sin alimentos sólidos, sin líquido durante días pero bastará un minuto sin oxigeno para perder la vida.
Así que tras analizar las diferentes premisas expuestas,  reírme con descabelladas ideas que han aparecido en mi insensata sesera, perder algunas neuronas por el camino, llego a la conclusión que: o bien soy una respiración o bien soy una...
...evacuación.  
¡Ains!
Eah! ser malos que es más divertido. 

jueves, 8 de mayo de 2014

...Y te anhelo.

Eve is created  Anna Wypych

Te busco en los rescoldos de mi piel 
examino brasas que se apagan lentamente
indagando, manteniendo alerta mis sentidos

y te has ido

Te busco en las ascuas de mis besos aun candentes
rastreo una a una estudiando remanentes   
de tus labios en los míos 

y te has ido

Te busco en los tizones de arrebatos matutinos
explorando frenesíes vespertinos 
excesos ya perdidos en la noche del deseo.

y te has ido.  

Te busco entre chispas incendiarias
lumbre, piras, llamas, fuego 
cualquier flama que recorra hoy mi cuerpo

y te has ido

Te he perdido ya te has ido
eres cenizas entre mis dedos
saldos muertos del pasado

y te anhelo.

Eah! ser malos que es más divertido

martes, 22 de abril de 2014

Soy un Orco en el gimnasio


Levanté la vista y aunque algo nublada pude ver mi reflejo en el espejo, si, ahí estaba yo reencarnada en una gamba, sudando como una tormenta monzónica en pleno apogeo.... 
...¿Has visto que fina? ni como un pollo pues su femenino sonaría fatal: ni como una cerda que la verdad, no entiendo muy bien esta expresión popular ya que los pobres animalitos carecen de glándulas sudoríparas, mejor usar una pata que aunque tampoco sudan mucho que digamos, bueno, quizás una pata de cerdo ibérico curado si suda, ¡ea ya estoy pensando en comida! y me desvío...
Como te decía ahí estaba yo, sudando a chorros con el pelo pegado como el de una muñeca de guardería y a punto de echar el hígado por la boca, si las gambas tuvieran hígado claro. La verdad es que no tuve tiempo de preocuparme mucho por mi aspecto cuasi agónico ya que cuando mi vista se aclaró un poco y pude enfocar mejor vi que justo delante de mi estaban “Ellas” con sus colas de caballo sin despeinar, sus “eye liner” en perfecto estado; sus camisetas, siempre a juego con las mayas y calcetines; impecables; sonrientes y pedaleando como Afroditas por el Olimpo en una tarde de primavera. 
¡Peroperoperoperopeeero!, ¿Como lo hacen?, acabando una clase de Spinning, yo con el aspecto de un Hobbit perseguido por Sauron por toda la Tierra Media y “Ellas” como Elfas etéreas en el bosque. 
Definitivamente no lo comprendo, o mi cerebro se ha aguado con el sudor o a mi me pasa algo raro, raro, raro no se, quizás mi gen "encanto/sexy/femenino está averiado. 
Siempre he practicado deporte, normalmente lo hago en solitario exceptuando cuando practicaba el balonmano, la verdad, no soy yo mucho de ir al gimnasio lo mío es el aire libre pero cuando lo hago, suelo ir a mi bola, entro oteo las máquinas me subo, una hora después estoy empapada en sudor y cansada camino de la ducha, no iba a clases colectivas ni me fijaba en nada ni nadie. 
Habitualmente duro un mes, el de la matrícula pero esta vez ha sido diferente, he durado más quizás porque necesitaba ayuda para el combate contra la sólida alianza entre mi endémica vagancia y mi apetito sibarita que ya amenazaban con perpetuarse y hacerse con el poder o, tal vez, porque me apunté con una amiga y su compañía no solo ha sido un aliciente fantástico sino también una ayuda inestimable para despegarme del sofá que me tenía obnubilada. 
Lo cierto es que, aquí estoy bajándome de la bici y preguntándome anonadada que me pasa, porque cuando hago deporte, no tengo ese glamour que contemplo a mi alrededor últimamente. Tanto las chicas como en chicos con las que me cruzo en los parques o en el gym van muy arregladas, yo juraría que hasta maquilladas destilando atractivo, sin embargo yo, si salgo a correr me pillo la camiseta y la maya más cochambrosa, ni me planteo arreglarme ¿para que? en cuanto la transpiración surja se escurrirá de mi cuerpo cualquier micro átomo sexy que pudiera tener.
Si practico abdominales parezco una cucaracha despatarrada; si hago pilates resoplo tanto que termino por desconcentrar hasta la monitora; mi falta de equilibrio y coordinación unida a la dislexia me convierte en una inepta para la práctica de Zumba, Step y demás actividades coreografiadas porque en estas me transformo en "la bola loca", si esa va al contrario tirando a todo Dios, ¡¡¡Esa!!!. 
Por eso me sorprendo tanto cuando veo ese nivel de emperifollo rodeándome, pensé que esto de la bicicleta iba a ser diferente que aquí estaría entre iguales ósea:deportistas despreocupados y sudorosos, ¡vaaaale! también algo patosos. Haberlos haylos, aunque me temo que somos una especie en peligro de extinción porque cada vez proliferan más especímenes del tipo “Ellas” 
"Ellas" que se bajan de las bicis divinas de la muerte, flirtean y hasta se fotografían para el Facebook mientras yo, yo casi me tiro con cara de Orco desencajado comunicándome con gruñidos  y con la certeza que cuando consiga articular alguna frase inteligible ten por seguro que ésta será: 
¡Ponme una tostada con jamón!

Eah! ser malos que es más divertido

domingo, 16 de marzo de 2014

Hablamos de amor y luego está "HER"


Para hablar de amor hay que poseer un don particular, no todos están capacitados para hacerlo, es una tarea difícil, hay que tener mucho cuidado de no terminar almibarando tanto las letras que las palabras se vuelvan caramelos y la ideas empalaguen tanto al lector que elevemos sus índices glucémicos a los peligrosos niveles de coma diabético.
Yo, definitivamente no se hacerlo, no termino de encontrar el equilibrio entre Bécquer y Mariano José de Larra y termino ironizando el tema o no dejando claro mi respeto por el. Quizás por eso me gustan las historias de amor bien contadas, no esas con “happy endindgs” donde todos son felices para siempre sino aquellas que me trasmiten índices de realidad, por muy dura que esta sea. Será también porque comparto lo que dice el filósofo Andre Comté-Sponville  “Las historias de grandes pasiones colmadas de amores que duran eternamente, esas de, hoy más que ayer y menos que mañana, son, por supuesto, pura literatura, y lo peor: son una mentira”. Por ello hablar de amor es complejo y controvertido, no todos lo observamos y percibimos desde la misma óptica, yo cada vez que lo hago, le encuentro muchas mas interrogantes que respuestas. 
Entiendo perfectamente el concepto, está claro, no soy tonta aunque algunos lo piensen; pero cuando me lo definen como universal me confunden porque, si este se nutre de sentimientos, entonces esa universalidad se pierde, ya que todos y cada uno de nosotros sentimos como nos nace, desde las tripas o del corazón, incluso algunos son capaces de sentir cerebralmente, según tengas las neuronas ese día digo yo, ósea; experimentamos el amor de forma tan distintas como distintos somos y yo, yo sigo sin encontrar respuesta a los interrogantes tales como:
¿Tiene fecha de caducidad? y si la tiene, ¿cual es?, año y medio si dejas a la intemperie o 3 años en frigorífico, quizás haya que someterlo a calor...  
¿Muere por usarlo mucho o por no usarlo?, ¿cual es el término medio?: utilizar en mañanas soleadas y noches con luna llena y no hacerlo nunca con sirocos y huracanes?... 
Y si muere: ¿que hay que hacer?, ¿enterrarlo como cadáveres bajo tierra para que no desprenda ese tufo a podrido; incinerarlo con responso incorporado o simplemente dejar que se evapore? 
¿Tenemos que recordarlo vívidamente o quizás abandonarlo; dejarlos languidecer en los cajones desterrados del sistema neurológico independiente del corazón?; no se... 
Además luego está el tema de los tipos de amor; ¿cuantos existen, dos, cuatro, siete, doce?, a ver si nos ponemos de acuerdo porque ¡Esto no es serio eh! me estáis haciendo un lío, que lo sepáis expertos, porque lo más razonable es pensar que existirán tantas clases como individuos sean capaces de amar pero nada, ustedes venga a limitar.
Por eso cuando vi “HER” me encantó, porque aunque muchos quieran catalogarla como de comedia romántica yo no la vi así. En esta película de Spike Jone se plantea el amor mucho más allá del amor, aquí es identidad del individuo, es la forma en que se relaciona con el mismo y con su entorno, futurista o contemporáneo eso da igual; son nuevas y evolucionadas formas de amar que a la vez son regresivas y nos llevan al principio de todo, al ser, a su soledad, a su necesidad de amar y ser amado; porque cínicos, irónicos o románticos lo que queda claro es que todos, ¡absolutamente todos!, soñamos aunque jamás lo confesemos con protagonizar esa gran historia de amor; quizás porque como decía Saint Exupéry “el amor es la única cosa que crece cuando se reparte” y todos queremos participar en ese reparto.
Por eso estoy convencida de que todas las historias de amor deberían ser contadas, incluso las que no entendemos o creemos pequeñas e insignificantes, porque todas y cada una de ellas tienen tatuadas huellas emocionales que podrían alimentar nuevas sensaciones y llenar corazones famélicos de sensibilidad, además su narración nutriría este mundo esmirriado de afecto y así nunca ninguna, moriría en el olvido...
Eah! ser malos que es más divertido

lunes, 24 de febrero de 2014

¡Esto no es serio!


Bueno a ver si no ponemos de acuerdo señores sesudos y estudiosos apocalípticos, catastrofistas hecatómbicos porque esto no es serio. 
¿Se acaba o no se acaba el mundo? 
A mi lo de predecirlo cada dos por tres me está empezando a olerme un poco a pitorreo. 
¡Oye que no dais una! y no es por ser tiquismiquis o toca pelotas, que también, pero no se si os dais cuenta: ¡Habéis vuelto a patinar! 
Vuestros cálculos fallan más que un bizco borracho porque mira,  si hago recuento a lo largo de mi corta vida ya he sobrevivido a: un fin del milenio destructor; un fin del mundo maya, que también se quedo en “ná” y luego quisisteis maquillar con aquello del cambio de ciclo, ¡Je, cambio de ciclo no!... 
Y este sábado ya para rematar el triplete he superado el día de Ragnarök  y esto, esto, son palabras mayores, que estamos hablando del destino de los Dioses, pero no de unos dioses cualesquiera, ¡no señor! Los Dioses con mayúsculas los Æsir o Ases, para entendernos, los cabezas de serie del panteón nórdico ya sabes: Odin, Frió, Thor, Baldr. 
Pues se suponía que este sábado 22 de febrero iban a luchar la batalla de todas las batallas contra los Jotuns ósea, los gigantes liderados por Loki; si hombre ese que en la película traiciona a su padre Odin, que no era su padre, porque tenía celos de su hermano Thor, que no era su hermano, pero que claro era alto, guapo y rubio; me desvío...
..Eso, que hemos sobrevivido a la batalla del fin del mundo entre estos y yo me he quedado con las ganas porque como soy muy crédula en vaticinios apocalípticos aunque estéis tan errados últimamente pensé, ¿y, si esta vez aciertan?,  que estamos hablando de Odin, yo tengo al grumete con este nombre y he vivido en carnes propias su capacidad destructora así que voy a prepararme no vaya a ser que...  
Así que muy dispuesta me puse a organizar tal evento con la documentación adecuada: Primero me vi todas las películas de vikingos que pille, la de Kirk Douglas; Beowulf; El guerrero nº 13; Outlander; Valhalla Rising; Thor 1; 2 y por supuesto la primera temporada de Vikingos, esta dos veces y juro que no porque me guste babear delante de la pantalla viendo a esos fornidos nórdicos en falditas, no, no, es que una es concienzuda y se prepara para la ocasión. 
Al final tanta disposición no me sirvió sino para algún sueñecito interesante porque el fin del mundo como fin del mundo tampoco llegó, menos mal que no me dio por irme al festival vikingo de York que entonces no habría babero...
Pero como soy buena he decidido que os voy a da un voto de confianza y he puesto los ojos en la próxima amenaza que habéis pronosticado que no es otra que extinción de la raza humana por gigantesca nube tóxica, ¡toma ya! nada menos que dieciséis millones de kilómetros cuadrados de "cirro asesino", fruto de un agujero negro que se está acercando a la Tierra desde el centro de nuestra galaxia y que aunque no se tiene muy claro a la velocidad que viene se presupone llegará el 1 de junio, la una hora todavía por confirmar, según los investigadores del observatorio estadounidense Chandra.
Lo que si os digo desde ya es que este fin del mundo es menos interesante que el vikingo donde íbamos a ver dioses guaperas, este no me gusta a mi tanto porque no va ha haber lucha, ni meteoritos, ni apagones cibernéticos/tecnológicos; este se prevé algo mas aburrido y soso. Dicen que será tan rápido que no nos dará ni tiempo a asustarnos, así que esto no va ser extinción ni “ná” de “ná”. 

Eah! ser malos que es más divertido

miércoles, 29 de enero de 2014

Y este año tampoco puedo llamarte...

A mi padre...

Hoy he despertado sintiéndome rara, algo crepitaba en mi interior sin saber muy bien que era lo que ardía. El sol salió pero su luz no era la misma, no se, era como más apagada; las nubes abandonaban su tersura e iban encapotando el cielo a la misa velocidad que mis ánimos y aún, sin salir de la cama, ya sentían unas ganas desbocadas de llorar.

Y me levanto...
y el suelo está frío...
y las lágrimas brotan solas...
y este año tampoco puedo llamarte...
y te extraño...

Es que hay fechas en el calendario que hacen que mi corazón perciba claramente ese vacío que dejaste, ese que pensé el tiempo podría rellenar. Pero cada año se engrandece y ni los nuevos abriles con todas sus flores no son capaces de completar, ni los veranos venideros calentarán y que los inviernos pasados y futuros siempre, siempre enfriarán...

Y tiemblo como si nevara...
y tus brazos no están para abrazarme...
y quiero volver a oír tu voz... 
y este año tampoco puedo llamarte...
y te extraño... 

Hoy mientras me peinaba al mirarme, el espejo me devolvió tu mirada fue entonces cuando el llanto casi se vuelve incontrolable, porque hoy hubiera sido tu cumpleaños. 

Y no habrá tarta ni velas...
y no habrá cantos que la acompañen...
y no habrá sonrisas...
y este año tampoco puedo llamarte...
y te extraño...

Seguirá pasando el tiempo, no se cuanto me toca vivir; sin ti... 
Pero si se que te seguiré echando de menos, continuaré con mi vida sin poder contarte, añorando tu voz, tu olor, tu vida y tampoco podré... 
...felicitarte. 

viernes, 10 de enero de 2014

Tengo ADN viajero


Si me pongo a pensar llevo toda mi vida trasladándome de un lado a otro y haciendo maletas, creo que los cromosomas de mi ADN tienen el viajar como una de las instrucciones genéticas primordiales, no me extraña, si tenemos en cuenta que a mis padres se les ocurrió engendrarme en una paradisiaca playa caribeña a cientos de kilómetros de casa y tras un largo viaje en coche.  
Así que no es una sorpresa que siempre me hayan gustado las historias cuyo argumento se desarrolla a lo largo de un viaje y que viajar sea una de mis pasiones, pero entendiéndolo no como el simple hecho de desplazarme de un lugar a otro, no, no, así no, porque de verdad, nunca he querido ser Phileas Foog; pasar por Calcuta, Honk-Kong, Nueva York, Burdeos o Liverpool, ósea dar la vuelta al mundo en 80 día a toda leche para cumplir un horario me da escalofríos. Se me cierra el estómago y me produce una angustia tal que antes de salir acabaría con la producción de antiácido y “Tranquimanices” para los nervios que tuviera la farmacia de mi pueblo.  
Lo mío ha sido ser un viajero más del tipo Marco Polo, este si que sabía hacer las cosas fíjate: veinticuatro años de viaje y mas de 24.000 km; eso amigo mío, es viajar a mi ritmo, menos de 3 km al día, ¡así se hace!, sin prisas, con la pachorra adecuada para conocer los lugares que visitas a conciencia...
...¡y tanto!, no sólo llegas a comprender el sitio sino que te sabrás hasta el nombre de cada guijarro del camino, no me extraña que llegara a inventar tropecientas recetas de pasta. 
Bromas a parte, viajar al estilo japonés es un asco, llegar buscar lo más pintoresco y hacerte la foto para salir corriendo a un nuevo destino donde volver a tomar otra con la que presumir en tu  Facebook no es viajar, tal vez ese tipo de viajero ha hecho que los destinos turísticos míticos esos con los que todos soñamos hayan perdido su personalidad convirtíendose en parques temáticos para “guiris” que ofertan esas instantáneas pintorescas vacías de todo aquello que nos atrajo y eso, eso me entristece.  
Unamuno decía que se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte, no estoy de acuerdo, nunca me ha gustado huir, no creo que los héroes de Julio Verne y J. R. Tolkien huyeran tampoco personajes como Jasón, Eneas, Odiseo o el mismo Dante cuando viajo a los infiernos. No, ellos se enfrentaron a los mayores peligros, miedos y desafíos en sus viajes en busca de algo mucho más profundo, una experiencia vital que los cambia, los hace evolucionar crecer y trasformarse en las personas que terminan siendo en definitivas,  es una metáfora de la vida. 
No se porque me ha dado por elucubrar sobre este tema, tal vez porque los dos últimos meses he estado viajando y comprobando sobre el terreno como lugares legendarios se han masificado perdiendo autenticidad, o porque acabo de cumplir años, me hago vieja y todo lo voy percibiendo de otra manera. Cada momento cuenta de forma diferente en la vida y me hace percibir que es ella el viaje más importante que he realizado, ese que me ha llevado a ser la que he sido, la que soy... 
Así que si, tengo un ADN viajero porque aún me quedan muchos destinos por visitar para concluir la persona que llegaré a ser.
Eah! ser malos que es más divertido

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