miércoles, 15 de octubre de 2014

De friega platos, locuras y apegos...



Aquí estoy charlando animadamente con Manolito y el Grumete intentando dilucidar si soy materialista, muy apegada, enormemente cariñosa o simplemente estoy un poco “Pa’lla” que dirían en mi pueblo. 
Yo voto por cariñosa, el voto del grumete está clarísimo: el piensa sin dudarlo un segundo que estoy loca perdida así que ¡Venga Manolito dime algo! 
Lo miro esperando me de una respuesta y...
... “No sabe no contesta”, no me extraña típico del género masculino, el a lo suyo, liado calculando la cantidad exacta de jabón que va emplear y la temperatura perfecta que va a utilizar para no cargarse los platos que yo sigo introduciendo mientras cotorreo y espero su respuesta aunque sinceramente se que no me va a contestar porque Manolito es mi lavavajillas. 
¡Si lo se!, esto así en frío sin una buena exposición de los hechos aporta una puntuación muy elevada en la casilla de LOCURA y si la unimos a la votación del chucho inclinaría claramente la balanza, pero mi cerebro absurdo se niega a aceptar este resultado y de dispone raudo a presenta alegaciones al respecto.
La locura no es la que me motiva a bautizar los electrodoméstico, los coches..., bueno las cosas con las que convivo en general, podría decirse que lo hago porque soy tremendamente cariñosa y como mi dislexia a veces me juega malas pasadas es más fácil y afable convivir con Frígida (la Nevera), Milagrito (la Lavadora) o Crédula (la aspiradora); hay más pero no te voy a aburrir.
Tengo muy claro que son máquinas; te he dicho que no estoy loca; pero es este ínfimo detalle sin importancia el que ha desatado el debate, porque aunque creas que estoy algo perturbada, es su categoría de objetos la que me atribuiría un elevado nivel materialista y un gran apego hacia ellas. Analizo y decido descartar la primera, después de tantos años conviviendo conmigo misma me he demostrado que materialista no soy; pero con lo del apego, no se yo, no lo tengo nada claro así que como Manolito no se manifiesta busco ayuda de expertos en el tema.
El psicólogo Walter Riso en su libro “Desapegarse sin anestesia” dice sobre el apego que es una vinculación obsesiva sustentada en la creencia de que ese vinculo te hace feliz; conlleva la incapacidad de renunciar, genera dependencia, dándote la falsa sensación de seguridad total.Formula que es una vinculación afectiva la cual te roba la energía y te hace creer erróneamente, que le da sentido a tu vida.
Bueno vamos por partes que diría Jack: 
Manolito sinceramente me hace feliz, lava los platos por mi y todo lo que sea trabajar poco a mi me pone muy contenta. En cuanto a la seguridad pues qué quieres que te diga también, limpieza y desinfección están garantizadas. 
En tema renuncia y dependencia, es cierto llegó tarde a mi vida pero, ¡no pienso renunciar a el!...
...¡¡¡Uyuyuyyyy!!!, esto, esto me está empezando a asustar un poco.
¡Ah bueno no!, también dice que me roba energía y la verdad es que más bien me la, jeje punto a mi favor; y bueno sentido lo que se dice sentido no le da a mi vida, claramente no genera en mi una dependencia emocional. 
¡Menos mal! pero...
...¡Jo! lo que si ha hecho es volverme a llevar al plano absurdo en el que tantas veces me muevo y ratifica, por un lado la opinión del Grumete y por otro, los estudios que afirman que invertimos el 80% de nuestro tiempo en cosas realmente inútiles lo que conlleva a un desperdicio total y absoluto de nuestras energías. 
¡Mierda!, esto me da a mi que suma en la casilla de robo energético...

Eah! ser malos que es más divertido

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